10 maneras inteligentes de hacer rendir sus pequeños ahorros extra

Independientemente de su edad; lo mucho o lo poco que usted haya ahorrado hasta ahora; o aún si cree que sólo podrá ahorrar reducidas cantidades, nunca es demasiado tarde para comenzar a ahorrar para su futuro. Cada pequeño aporte, en cualquier etapa del proceso, puede irse acumulando hasta formar una pequeña suma.

Al hacer crecer sus ahorros para cumplir sus prioridades financieras:

  • usted adquirirá confianza acerca de administrar sus finanzas,
  • usted invertirá para ayudar a forjarse un futuro financiero más seguro.

La siguiente es una lista sugerida de 10 maneras inteligentes que pueden considerarse para invertir sus ahorros. Tómese un minuto para pensar en sus metas financieras y ver dónde podría empezar a crear ahorros. Luego considere una o más de las siguientes opciones para hacer que esos ahorros le beneficien:

  1. Pague su deuda. ¿Sabía que pagar por completo su tarjeta de crédito es una de las decisiones financieras más inteligentes que puede hacer? La mayoría de las personas saltarían de alegría si pudieran invertir en algo que pague una tasa de interés de 18, 19 o 21%. Cuando paga completamente su tarjeta de crédito es como pagarse a usted mismo ese mismo interés, que ya no tiene que abonarle a sus acreedores. Entonces, ¿por qué no utilizar algunos de sus ahorros para pagar por completo una o más de sus tarjetas de crédito? Usted podría tratar de “atacar” la tarjeta de crédito que tenga el interés más alto y entonces, cuando la haya pagado totalmente, comenzar a pagar la tarjeta de crédito siguiente con la cual tenga un balance. O quizás querría aún aumentar su confianza pagando primero una tarjeta de crédito que tenga un balance reducido, cerrar esa cuenta y luego empezar a pagar otra tarjeta. Lea nuestro artículo "Deuda: La Anti-Inversión" para aprender más acerca de por qué pagar la deuda es una inversión inteligente en usted mismo y en su futuro financiero.
  2. Inscríbase en un plan de ahorro para la Universidad. Use algunos de sus ahorros para abrir (o incrementar los fondos) de una cuenta de ahorros para la universidad; ya sea para usted mismo, para su hijo o para un familiar. Hay una gran variedad de cuentas disponibles tales como los Planes 529, los UGMA y los UTMA, las cuales le permiten ahorrar para la universidad y, al mismo tiempo, bajar su monto imponible. Para más información acerca de las opciones que pudiera tener al respecto, vea nuestro artículo sobre las formas de ahorrar para la educación universitaria.
  3. Comience a ahorrar para la jubilación. Abra una Cuenta Individual de Retiro (Individual Retirement Account o IRA, por sus siglas en inglés) u otro tipo de cuenta de ahorros de retiro. Independientemente de qué tan cerca en el tiempo se encuentre el momento de su jubilación, nunca es demasiado tarde para comenzar a ahorrar. Utilice nuestra calculadora de jubilación en Internet para determinar sus necesidades de ingreso de retiro y para ver cómo sus ahorros para el retiro pueden comenzar a acumularse, de modo que usted goce del tipo de jubilación segura que siempre ha anhelado.
  4. Aumente sus ahorros de la jubilación. Vea si su empleador actual le permite contribuciones adicionales, como empleado, a su plan de ahorro 401 (k) para el retiro.
  5. Ahorre automáticamente para casos de emergencia. Averigüe si su empleador, cooperativa de crédito o banco ofrece uno de los llamados planes de “ahorro automático”. Puede ser mucho más fácil ahorrar en forma regular si usted convierte esto en un fenómeno automático. Y también podría sorprenderse de la cantidad de ahorros que empiece a acumular desde el momento en que autorice a su banco o cooperativa de crédito a retirarle automáticamente un monto fijo de dinero de su cheque de pago y depositarlo en una cuenta de ahorros. Si ya tiene algún dinero depositado automáticamente en una cuenta de ahorros, considere igualmente aumentar ese monto. Usted puede utilizar estos ahorros a manera de fondo de emergencia, es decir, una cuenta donde conserva el dinero suficiente para cubrir de 3 a 6 meses equivalentes a sus gastos corrientes en el caso de que se produzca una situación de emergencia. Tener un fondo de emergencia puede darle tranquilidad si ocurriese algo inesperado y puede evitarle sumar gastos en su tarjeta de crédito, diariamente o de una sola vez, durante un período que ya en sí mismo puede ser dificultoso.
  6. Analice su seguro. Revise la cobertura de su seguro (por ejemplo, seguro de vida, seguro de salud, seguro de automóvil, seguro de largo plazo o contra incapacidad, seguro de vivienda, etc.) y considere hasta qué punto la cobertura es adecuada para su actual situación de vida. Si no fuera el caso, determine qué medidas necesita tomar acerca del caso y establezca un plan para dejar de hacer algunos ahorros, de modo que pueda efectuar los costos adicionales de cobertura.
  7. Verifique su PMI. Si es propietario de vivienda y posee por lo menos un 20% de equidad acumulada sobre su casa (lo que significa que usted ya ha pagado en 20% del valor tasado de su propiedad), entonces ya no necesita mantener el seguro privado de hipoteca, también conocido por sus siglas en inglés PMI (Private Mortgage Insurance). Si tomó un préstamo por más del 80% del valor de su casa (el valor de tasación en el momento de la compra de su propiedad), su prestamista le requerirá el PMI. En ese caso, usted habrá estado pagando el PMI desde el momento en que haya comenzado a pagar su hipoteca. Se requiere que los prestamistas eliminen automáticamente su PMI cuando usted llega al 80% de equidad acumulado, pero esto a veces no ocurre. Consulte a su prestamista para ver si usted está actualmente pagando su PMI y si todavía necesita hacerlo. Si no es así, cancélelo y haga que ese monto se encamine a una cuenta de ahorros en lugar de gastarlo.
  8. Baje el capital principal de su hipoteca. Si es propietario de vivienda, considere efectuar un pago extra de la mensualidad de su hipoteca cada año. Puede hacer esto enviando un cheque adicional a su prestamista y anotar para el capital principal (“to principal”, en inglés) en la parte del cheque para el “memo”. De este modo, su banco sabrá que usted quiere aplicar el monto correspondiente al capital principal (en lugar de que sea aplicado a los intereses). O puede cambiar el ciclo de pago de su hipoteca para pagarla cada dos semanas (dos veces al mes). Esto no significa que estará pagando dos veces al mes el monto completo de lo que hasta el momento era su mensualidad. Significa, simplemente, que se divide su pago mensual en dos. Haciendo dos pagos por mes en lugar de uno, usted hará automáticamente un pago adicional por año, lo que puede representarle siete años menos de su hipoteca… ¡y ahorrarse, también, el interés que usted debería haber pagado sobre ese monto de capital principal!
  9. Establezca un fondo para los pagos iniciales. Si en estos momentos no es propietario de casa, considere iniciar una cuenta de ahorros para acumular el valor de un pago inicial (”downpayment”) con miras a la compra futura de su propiedad. Visite nuestra sección Guía básica para la compra de casa, para obtener más información acerca de cómo transformar en realidad el sueño de ser propietario de una vivienda.
  10. Establezca un fondo de ahorros para la “diversión”. ¿Por qué no separar algunos ahorros y crear un fondo para la “diversión” con el fin de pagar aquellos pequeños gastos “extra”, tales como visitar un parque de diversiones, ir de vacaciones, salir a cenar, comprar regalos para los cumpleaños, etc.? Si tiene niños u otras personas con quienes compartir la diversión, déjeles participar en su plan. Creando un fondo especial para esta clase de gastos usted puede presupuestar por anticipado y saber qué monto de dinero podrá gastar de manera realista, o bien pagar en efectivo en lugar de usar una tarjeta de crédito o de débito… y evitar sorpresas por cuentas no previstas de esas tarjetas.

Dar simplemente un paso “manejable” puede inspirarle a tomar el próximo, ¡hasta que comience a ver cómo un pequeño monto de ahorros puede hacer una gran diferencia a largo plazo!