¿Qué es una tarjeta de débito?

En la década de los 80 los bancos comenzaron a entregar a sus clientes tarjetas de cajeros automáticos o tarjetas ATM (automated teller machine, en inglés). Estas tarjetas permitían a los clientes retirar dinero directamente de sus cuentas en las máquinas de cajeros automáticos o ATMs. Con el tiempo, los bancos pasaron a ofrecer a los consumidores más servicios con la misma tarjeta ATM, tal como la posibilidad de efectuar compras directamente vinculadas con una cuenta específica. De este modo nació la tarjeta de débito. La mejor manera de conceptuar las tarjetas de débito es considerarlas una combinación de una tarjeta ATM y de un libro de cheques.

Las tarjetas de débito están vinculadas a una cuenta específica: típicamente están conectadas con su cuenta corriente (cuenta de cheques), pero usted debe hablar con su banco para verificar exactamente con qué cuenta se corresponde. Cuando hace una compra con una tarjeta de débito, automáticamente se deduce ese monto de la cuenta con la cual está vinculada, de la misma manera que cuando se cobra un cheque, el cual es deducido inmediatamente de su cuenta. Así por ejemplo, si compra comestibles en el supermercado por valor de $89 y lo paga con la tarjeta de débito, el estado de cuenta mostrará una transacción de $89 POS (siglas en inglés de Point of Sale o Punto de Venta) o un retiro de su cuenta. Las tarjetas de débito son diferentes a las tarjetas de crédito en el sentido que las primeras tienen un límite fijo (equivalente al balance de su cuenta de banco) y también porque al estar empleando su propio dinero y no tomando prestado de parte de una compañía de crédito, usted no pagará interés sobre una tarjeta de débito en la forma en que lo hace cuando va agregando cargos a una tarjeta de crédito y ésta acumula un saldo. Al usar una tarjeta de débito, usted puede igualmente retirar dinero directamente de su propia cuenta y esos fondos son automáticamente deducidos del balance de esa cuenta.