Actitudes hacia el dinero

Seamos conscientes o no, es normal que todos tengamos actitudes bastante bien arraigadas con respecto al dinero. Quizá las heredamos de nuestra familia de origen, de experiencias financieras en matrimonios o relaciones anteriores o de experiencias propias de nuestra vida personal. Sin importar cómo o dónde las adquirió, esas actitudes afectan sus decisiones. Lo mismo ocurre para su nuevo cónyuge. Y, de hecho, es muy probable que sus actitudes hacia el dinero sean más o menos diferentes. Quizá uno de ustedes tema quedarse sin dinero, mientras el otro se muestra más relajado. Quizá uno de ustedes esté acostumbrado a abonar las cuentas a tiempo, mientras que al otro no le preocupa pagar con recargo o dejar las cuentas impagas. Asimismo, es probable que tenga que lidiar con algunas consecuencias emocionales de las actitudes y decisiones de sus ex cónyuges en relación con el dinero.

Independientemente de sus actitudes hacia el dinero, lo más importante es saber qué sienten y piensan usted y su cónyuge acerca de las finanzas de la nueva familia. Háblenlo al comienzo de la relación y comprométanse a conversar con frecuencia sobre sus sentimientos. Ello los ayudará cuando estén atravesando una situación económica desfavorable o distinta.