13 medidas que su familia puede adoptar hoy

Todos los padres desean que sus hijos crezcan sabiendo cómo administrar el dinero de manera responsable: cómo ganar dinero, cómo gastarlo con la mayor prudencia posible y cómo invertirlo correctamente en necesidades futuras. Pero, ¿cómo ocurre ello? A continuación, enunciaremos 13 medidas que la familia puede adoptar para controlar sus finanzas y alcanzar importantes metas familiares. Independientemente de la edad de sus hijos o del hecho de que ayude a cuidar nietos o los críe por su cuenta, puede aprovechar estas ideas para que todos se pongan se acuerdo respecto de las finanzas de la familia y puedan, a su vez, inculcar a niños y adolescentes importantes habilidades de administración monetaria:

  1. Hable acerca del origen y el destino del dinero. Quizá le resulte obvio pero sus hijos deben saber que usted y su cónyuge trabajan todo el día, medio día, por temporada, etc. para ganar el dinero necesario para cubrir ciertos gastos indispensables como la renta o hipoteca, facturas de servicios públicos, comestibles, seguros, gasolina, impuestos, entre otros. Ayude a los niños a asociar el trabajo de ustedes con la manera en que ingresa dinero a la casa para satisfacer las necesidades y los gustos de la familia. Aun si vive al día, hable acerca de crear un fondo de ahorros para emergencias que alcance para cubrir de tres a seis meses de gastos diarios. Asegúrese de que todos los integrantes de la familia sepan cuánto dinero deben ahorrar. Ese ejercicio puede ser un buen modo de enseñar a los hijos que no deben gastar en el día cada centavo que ganan.
  2. Hable en familia acerca de las cosas que son importantes para todos ustedes. Algunos ejemplos son: poder pasar tiempo juntos, poder viajar, salir a comer, no endeudarse, donar a organizaciones benéficas, etc. Tome nota de qué valor tienen esas metas para su familia y cómo pueden esforzarse juntos para alcanzarlas. Puede hacer una lista de los valores de su familia y colocarla en un lugar visible para que todos se acuerden de cómo afectan esos valores las decisiones que se tomen sobre el dinero.
  3. Fije metas financieras como familia sobre la base de sus valores. Por ejemplo, si para usted es importante pasar tiempo en familia, quizá una meta financiera sería que uno de los padres trabaje menos horas o que toda la familia se vaya de vacaciones. Por otro lado, si uno de los valores de la familia es no endeudarse, probablemente una meta financiera sería cancelar el saldo pendiente de la tarjeta de crédito o buscar un trabajo adicional de media jornada para ganar más ingresos para atender las necesidades diarias. Tome nota de las metas financieras para la familia y coloque el papel en un lugar visible para que todos recuerden qué intenta conseguir la familia.
  4. Una vez definidas algunas metas financieras familiares iniciales, escoja una o dos de esas metas y divídalas en pasos a corto plazo. Por ejemplo, si uno de sus valores es pasar tiempo juntos en familia y la meta financiera relacionada es tomarse vacaciones, algunos de los objetivos a corto plazo podrían ser:
    • Investigar acerca de distintas alternativas de vacaciones y comparar precios o servicios hasta encontrar la mejor oferta posible.
    • Crear un presupuesto para el viaje.
    • Reducir los gastos semanales opcionales o “varios” y ahorrar dinero para el viaje.
  5. Ofrezca a sus hijos una mesada o la posibilidad de ganar dinero. Las pequeñas asignaciones semanales o mensuales y la posibilidad de ganar dinero a cambio de realizar tareas domésticas son maneras naturales de ayudar a los hijos a aprender las nociones básicas sobre la administración monetaria. Hable con ellos acerca de la importancia de ahorrar algo de dinero para atender las necesidades o los gustos futuros y recomiéndeles planificar sus gastos según el dinero que tengan. Es un modo sencillo de ayudar a los hijos a comprender los procesos de toma de decisiones al momento de gastar o ahorrar dinero.
  6. Cree un "banco" de ahorros visible en su hogar. Puede utilizar una alcancía o una jarra vacía en la que toda la familia colocará dinero para cumplir la primera meta a corto plazo. Es alentador para todos ver cómo crecen los ahorros para alcanzar las metas propuestas.
  7. Analice detenidamente la situación bancaria de su familia. ¿Tiene una cuenta de ahorro o una cuenta corriente para su familia? Si forma parte de una familia de múltiples generaciones, ¿los adultos tienen varias cuentas? En ese caso, ¿considera que las cuentas están unificadas o coordinadas de manera tal que le permitan estar seguro de aprovechar al máximo todas las oportunidades de ahorrar y pagar los gastos diarios? Si actualmente no tiene una cuenta bancaria, debería asesorarse acerca de las diversas opciones ofrecidas por los bancos o las entidades crediticias de su domicilio, que puedan ayudar a su familia a alcanzar sus metas financieras de ahorrar e invertir. Investigue qué ofrecen los bancos y cómo funcionan las entidades crediticias. Cuando haya abierto una cuenta, considere ayudar a los miembros más jóvenes de la familia a abrir cajas de ahorro y realizar depósitos periódicos en ellas, sin importar el monto.
  8. Pida a todos los miembros de la familia que lleven un registro de los gastos semanales de cada uno de ellos (dinero gastado, cheques entregados, pagos realizados mediante la tarjeta de débito o crédito) y luego reúnase con ellos para sumar todos los gastos de la semana. Algunas familias tienen una computadora portátil en un lugar central en la que todos asientan lo que gastaron. Otra alternativa es que cada miembro de la familia lleve su propio registro. Puede ser sorprendente para todos ver lo rápido que se acumulan los gastos (y quizá las deudas).
  9. Prepare un presupuesto familiar. No necesita ser exacto, sino algo aproximado. Hable sobre cuánto cuesta a su familia llevar el estilo de vida actual. Use nuestra planilla de presupuesto para tener una idea de los elementos que puede querer incluir en su presupuesto. Hable sobre los mayores gastos de su familia.
  10. Compare diversas opciones de gasto y ahorro. Los miembros de la familia, según la edad, pueden considerar útil hablar acerca de las diferentes alternativas, con sus ventajas y desventajas, a la hora de gastar o ahorrar. Por ejemplo: la excursión familiar del fin de semana pasado costó $100. ¿Había otras opciones que podrían haber costado menos, durado más o ser más divertidas o placenteras? ¿En qué otra cosa podrían haberse usado esos $100? ¿Para que se podrían haber ahorrado esos $100?
  11. Sugieran posibles maneras de empezar a reducir gastos, como familia, en al menos una categoría del presupuesto, con el fin de ahorrar dinero. También, según la edad de sus hijos, puede asignar a cada miembro de la familia un área distinta del presupuesto familiar y pedirles que piensen cómo podrían ahorrar dinero en esas áreas. Pónganse de acuerdo en dos o tres cosas que desearían implementar de inmediato y controle cuánto le permiten ahorrar esos hábitos durante un mes.
  12. Hable acerca de las responsabilidades financieras de la familia y cómo usted las distribuye. Por ejemplo: ¿cómo contribuirá cada miembro de la familia a la situación financiera familiar? ¿Quién ganará el ingreso de la familia? ¿Quién se encargará de pagar las facturas? ¿Quién decidirá sobre la inversión del dinero ahorrado por la familia? ¿Cómo ahorrarán los hijos para cumplir sus metas personales futuras (como la universidad, un automóvil, ropa, etc.)? ¿De qué manera ayudarán los hijos a ahorrar dinero en gastos domésticos (como ocurre al apagar las luces, ducharse más rápido para reducir el monto de las facturas de servicios, cortar el césped en vez de pagarle a alguien para que lo haga, recortar cupones de descuento para usar en la tienda de comestibles, echar un vistazo a los folletos de las tiendas para ver cuáles están más baratos, etc.)? La participación de los hijos en las finanzas de la familia no sólo es una manera práctica para ellos de adquirir habilidades de administración monetaria, sino que además puede aliviar la carga que pesa sobre usted, ya que sus hijos tomarán consciencia del esfuerzo del trabajo, el valor de las cosas y el hecho de que ellos también pueden decidir ahorrar y gastar.
  13. Acuerde con su familia una fecha periódica (como una reunión familiar semanal o una reunión familiar especial sobre finanzas una vez al mes) para repasar las finanzas familiares, sea o no un buen momento. Asegúrese de celebrar por los éxitos (por ejemplo: el dinero acumulado en la alcancía de la familia para el logro de un objetivo a corto plazo, facturas más reducidas, etc.) y de identificar las áreas sobre las que desea seguir trabajando con su familia y qué aspectos pueden mejorarse.

Es probable que su familia esté atravesando un momento financiero difícil o que usted sienta que vive al día. En ese entonces, ocurre algo más: alguien pierde un empleo o se enferma, hay un accidente, el automóvil ya no puede repararse por los costos, etc. Aun si los adultos trabajan esforzadamente para evitar que las preocupaciones y los problemas económicos afecten a la familia, no siempre es posible. Ante una mala situación financiera, los adultos deben centrar su atención en el "mensaje" que desean transmitir en las reuniones familiares sobre finanzas, en qué se hará y cómo debe hacerse. Según la edad de los hijos, les explicarán lo suficiente como para que comprendan la presión financiera que está sufriendo la familia o las principales consecuencias directas de ello. Por ejemplo: la familia tendrá que reducir los gastos o hacer las cosas de otra manera, como tomar el autobús en vez de conducir su propio vehículo, no irse de vacaciones este año, etc. La descripción de recaudos específicos que la familia puede adoptar o de decisiones que los hijos pueden ayudar a tomar respecto de las ventajas y desventajas de la reducción de gastos pueden ayudar a aliviar la preocupación por lo desconocido y comprender mejor por qué las cosas son como son.

Si, con suerte y esfuerzo, la familia logra salir adelante, estas reuniones son un buen momento para debatir sobre cómo modificar las metas o usar el dinero de manera tal que todos sientan ser parte de los éxitos de la familia.