Cuando se pierden los beneficios de jubilación

Karen disfrutaba de su jubilación después de trabajar 32 años como enfermera matriculada. El seguro social y sus ahorros le brindaban ingresos modestos pero adecuados y estaba agradecida por el paquete de beneficios jubilatorios que había obtenido de su anterior empleador, el cual incluía una pensión y un seguro de salud.

Un día recibió una notificación por correo que decía que el sistema hospitalario en el que se había desempeñado había efectuado grandes cambios en los beneficios para jubilados. Particularmente, había eliminado el programa de beneficios jubilatorios de salud. Karen ya se había inscrito en la cobertura de Medicare al cumplir los 65 años, de allí que el plan de su empleador fuera complementario. Sin embargo, las prestaciones que tenía eran más generosas que los beneficios estándar de la Parte D de Medicare, incluso con la póliza Medigap. Ofrecía mejor cobertura para medicamentos bajo receta y límites más bajos de gastos de bolsillo. Si bien gracias a Medicare no se quedaría sin seguro, le preocupaba que no tener los beneficios jubilatorios de salud implicase tener que pagar primas más altas con el plan Medigap, al igual que mayores coseguros y copagos.

No corrieron mejor suerte sus compañeras de trabajo que se habían jubilado en forma anticipada. Quienes aún no habían cumplido los 65 años, no reunían los requisitos para Medicare. Varias se llevaron una fea sorpresa al darse cuenta de que su ex empleador no era legalmente responsable de continuar brindándoles cobertura. Les sorprendió saber que se quedarían sin seguro a menos que contrataran y pagaran en forma individual un seguro privado de salud, que era mucho más costoso.

Empleadores y sus planes de beneficios jubilatorios

Según Kaiser Family Foundation, la cantidad de empresas que ofrecen prestaciones para jubilados ha disminuido a ritmo constante durante las últimas décadas. Los beneficios jubilatorios más comunes (y los más deseados) son la pensión y el seguro de salud. Sin embargo, la mayoría de las compañías y organizaciones en Estados Unidos ya no los ofrecen.

Si es lo suficientemente afortunado para contar con los beneficios de su anterior empleador, debe tomar la iniciativa para saber sus condiciones. Si no está seguro de las prestaciones que recibe (o aquellas para las que califica) trate de concertar una entrevista con un representante del departamento de Recursos Humanos. Solicite una copia de los documentos de los beneficios y analícelos con sumo cuidado para asegurarse de estar familiarizado con sus términos: qué cubren, qué cargos (si los hubiera) debe pagar por la cobertura y cuál es el proceso para tener acceso a tales beneficios.

Además, deberá controlarlos y gestionarlos de la misma manera que lo haría con cualquier otra inversión financiera. Si hace presunciones económicas con respecto a esos beneficios (es decir, si asume compromisos financieros de largo plazo, como por ejemplo, comprar una vivienda, o si ha mantenido cierto nivel de gastos en función del valor monetario de dichos beneficios), es posible que enfrente cambios desagradables y costosos si se los reducen o los discontinúan por completo.

Beneficios de pensión para jubilados

Hay dos tipos de planes de ahorro para la jubilación que los empleadores pueden ofrecer a sus trabajadores: los planes de aporte definido, también conocidos como planes 401k ó 403b; y los planes de beneficios definidos, también denominados planes de pensión. Los empleadores crean fondos de pensión para sus trabajadores y luego se comprometen a entregar un beneficio mensual específico después de la jubilación. La suma que podrá recibir puede ser un monto mensual fijo de dólares o una cantidad que su empleador calcula en función de diversos factores, entre los que se incluyen su salario, edad, antigüedad en la empresa, etc. En un plan de aporte definido le pagarán beneficios según el dinero que haya invertido en él y el rendimiento que hayan logrado tales inversiones. El valor de los beneficios de este tipo de plan puede fluctuar en función de ese rendimiento.

Los empleadores deben mantener los activos del plan de pensión separados de los de la empresa, por lo tanto, los activos del plan están protegidos en caso de que se presente algún evento corporativo de relevancia, como la fusión o la quiebra. Asimismo, cada empleador debe tener un documento escrito que detalle la manera en que funciona el plan jubilatorio. Usted debe obtener una copia del resumen descriptivo del plan (SPD, por sus siglas en inglés) que explique sus respectivas normas. Puede solicitar una copia sin cargo del SPD en cualquier momento. Además, el administrador del plan debe entregarle el Estado de beneficios individuales toda vez que lo solicite por escrito. Dicho extracto detallará sus beneficios totales.

Debe pedir y analizar el estado de beneficios individuales una vez por año para asegurarse de que la información sea correcta. Contáctese con el administrador del plan en caso de que haya algún error.

Además del SPD, es posible que reciba la siguiente documentación:

  • un resumen de modificaciones importantes que especifique los cambios significativos del plan
  • un informe anual resumido basado en el rendimiento financiero del plan correspondiente al año anterior.
  • Notificación de reducción significativa en la acumulación de beneficios futuros

Los empleadores pueden modificar o cancelar en cualquier momento los planes de beneficios o de aportes definidos. Si bien el empleador puede cambiar la tasa a la cual usted recibe los beneficios del plan de pensión, por ley, no puede disminuir la cantidad de prestaciones que acumuló durante sus años de servicio y el tiempo que trabajó para la empresa.

Si tiene un plan de pensión de su empleador, es posible que reciba una Notificación para participantes del plan sin financiamiento en caso de que éste sea inferior al 90%. Es necesario contar con un patrocinador del plan para que le envíen esta notificación dentro de los 2 meses posteriores a la fecha límite para presentar el informe anual. Si la empresa cancela los beneficios definidos del plan (pensión) y no tiene suficientes fondos para pagar los beneficios que le prometieron, usted estará protegido a través de Pension Benefit Guaranty Corporation (PBGC). Esta compañía le abonará a usted (y a sus beneficiarios) al menos la porción de los beneficios adquiridos del plan de pensión, pero sólo hasta un límite establecido que quizás no será el monto íntegro que usted había planeado.

Sin embargo, PBGC no garantiza beneficios jubilatorios para los planes de aportes definidos (es decir, 401k, 403b, etc.) Si tales planes serán cancelados, las personas y organizaciones financiera y jurídicamente responsables de administrarlos (denominados fiduciarios) tendrán la obligación de cancelar los activos del plan. Si el empleador presenta la quiebra y usted no puede determinar quién es el fiduciario correspondiente, podrá obtener asistencia en el sitio web del Departamento de Trabajo de EBSA (Administración de Seguridad para los Beneficios de Empleados) o puede llamar a la línea gratuita 1.866.444.EBSA (3272).

Beneficios de salud para jubilados

Aun cuando la mayoría de los jubilados califica y obtiene la cobertura de salud de Medicare que brinda el gobierno federal, según Kaiser Family Foundation, uno de cada tres beneficiarios de Medicare continúa recibiendo prestaciones mediante el plan patrocinado por el empleador. Para jubilados menores de 65 años (edad en la que se reúnen los requisitos para Medicare), el plan jubilatorio de salud creado por el empleador puede ser la única alternativa disponible que tengan.

Los empleadores del sector privado no están obligados por ley a garantizar beneficios de salud de ningún tipo para los jubilados. Si el empleador opta por ofrecer cobertura de seguro de salud, no hay nada que la ley federal pueda hacer para evitar que reduzcan o eliminen tales beneficios por completo, SALVO que efectúen una promesa específica por escrito, comprometiéndose a mantenerlos en un nivel mínimo.

Si usted tiene cobertura de seguro médico de su empleador anterior, revise el resumen descriptivo del plan (SPD) para saber exactamente qué prestaciones tiene conforme al plan. La ley establece que el empleador debe darle una copia del SPD. Si hay información sobre beneficios jubilatorios de salud y si el empleador se reserva el derecho de cambiar o cancelar su cobertura durante la jubilación, tales especificaciones deben estar incluidas en el SPD. A continuación se mencionan ejemplos de cómo el empleador puede cambiar los beneficios del programa de salud:

  • aumentar el monto del cargo de la prima anual correspondiente a la cobertura
  • incrementar el monto de coseguro o copago que debe efectuar por los servicios
  • elevar el deducible que debe realizar (el monto que debe pagar en concepto de gastos de bolsillo) antes de que se comiencen a pagar los servicios
  • imponer un nuevo tope para los aportes del programa de salud para jubilados (lo cual, de hecho, reduciría su cobertura y aumentaría sus gastos de bolsillo)
  • cambiar por un enfoque de aporte definido, lo cual implica que deberá hacer contribuciones para su propia cobertura de salud
  • modificar las políticas para jubilados y ofrecer sólo un plan de emergencia, conjuntamente con una cuenta de ahorros para la salud
  • eliminar la cobertura de medicamentos bajo receta
  • cancelar todos los beneficios jubilatorios de salud que cuentan con subsidios.

No obstante, si el empleador asumió un compromiso específico con usted (por escrito) para garantizar determinados beneficios de atención médica por un período de tiempo definido o por el resto de su vida, pero no incluyó en el SPD la reserva del derecho de cambiar esa decisión, usted estará cubierto legalmente si la organización trata de disminuir o cancelar la cobertura. Lea con sumo cuidado el SPD y determine lo siguiente:

  • si tendrá prestaciones de salud de su ex empleador durante la jubilación
  • por cuánto tiempo contará con la cobertura
  • si la empresa se reserva el derecho de cambiar o cancelar la cobertura en cualquier momento
  • si la cobertura podría verse afectada por su decisión de jubilarse anticipadamente o si optara por volver a trabajar después de un período de retiro.

Además del SPD, debe abrir y analizar toda la correspondencia que envíe el empleador, incluso cartas, boletines informativos, folletos, gacetillas, manuales para empleados, etc. a fin de verificar si contienen información sobre las condiciones o la duración de la cobertura de beneficios de salud para jubilados.

Qué sucede si hay cambios

Si le envían correspondencia por correo comunicándole que el anterior empleador cambiará los beneficios, hay algunos pasos importantes que debe dar:

  1. Contáctese con la persona encargada de los programas de beneficios para jubilados (o el plan específico, es decir, el plan de salud, de pensión, etc.) que se indica en la notificación. Asegúrese de comprender la nota para señalar y preguntar, particularmente, de qué manera le afectarán las modificaciones.
  2. Complete toda la documentación que le envíen, haga una copia y consérvela en sus archivos y remita los documentos en la fecha límite (si correspondiera).
  3. Analice su presupuesto y asegúrese de haber destinado suficientes fondos de sus ingresos mensuales para cubrir sus gastos nuevos (o aumentados).
  4. Comuníquese con un abogado si no está seguro de la legalidad de los cambios que efectúa su ex empleador.

Cómo manejar los cambios en los beneficios de salud

Cuando se reduzcan los beneficios de salud del plan médico colectivo, tienen que notificarle con una antelación mínima de 60 días. Si se entera de que las prestaciones de salud se han limitado, deberá analizar la cobertura que le otorgan mediante el plan modificado y determinar si resulta adecuada para sus necesidades médicas. Si no fuera así, deberá examinar otras alternativas de seguro.

Si cancelan su cobertura de salud, por ley puede mantenerla por hasta 36 meses mediante COBRA (Ley Ómnibus de Conciliación Presupuestaria Consolidada), PERO deberá elegir esta cobertura dentro de los 60 días posteriores a la recepción de la notificación. Además, tendrá que pagar el costo total de la cobertura, es decir, deberá costear tanto su porción como la que corresponda a su anterior empleador. La cobertura quedará discontinuada una vez que reúna los requisitos para Medicare.

Sin embargo, si el ex empleador solicitara la quiebra conforme al Capítulo 7 y dejara de existir como empresa, es probable que no pueda obtener la cobertura de COBRA porque el plan colectivo en el que participa se disolverá. Lo mejor será preguntarle al administrador del plan cómo se pagarán los reclamos de salud pendientes y cuándo recibirá un certificado de cobertura alternativa (necesaria para demostrar la cobertura anterior a fin de obtener una nueva póliza).

Para asegurarse de tener seguro de salud después de que el plan actual caduque, deberá hacer una de las siguientes cosas:

  • inscribirse en Medicare (si reúne los requisitos)
  • obtener seguro privado mediante un corredor de seguros
  • determinar si cumple todos los requisitos para la cobertura mediante un fondo estatal de alto riesgo
  • conseguir cobertura a través de su cónyuge (si fuera posible)
  • volver a trabajar, ya sea con el ex empleador o con otro que ofrezca seguro de salud.

Obtenga más información sobre las alternativas de seguro de salud durante la jubilación y utilice nuestro calculador para “Elegir el mejor plan médico” a fin de evaluar cuánto le costará un posible programa nuevo.

Cómo manejar los cambios en los beneficios de pensión

Si recibe correspondencia del administrador del plan de ahorros para la jubilación o pensión informándole que cambiarán los beneficios, o que el plan no cuenta con suficiente financiamiento o que está en quiebra o no puede continuar efectuándole los pagos, proceda de la siguiente manera:

  • contáctese con la persona que se menciona en la notificación para saber de qué manera las modificaciones lo afectarán directamente. Confirme el nombre de la institución que actuará como fiduciario a cargo del plan de pensión durante el proceso de quiebra. Pregunte cómo le pagarán los beneficios acumulados. Tome notas durante la conversación y archívelas junto con la documentación importante de la jubilación.
  • Fíjese si está cubierto por PBGC (la respuesta es afirmativa si tiene un plan de pensión/beneficios definidos, o es negativa si cuenta con un plan de aportes definidos). Si así fuera, contáctese con PBGC para saber por cuánto tiempo continuará recibiendo sus beneficios actuales y de qué manera (es decir, mediante un monto global, en pagos mensuales, etc.).
  • Calcule en qué medida el cambio impactará en su actual presupuesto. ¿Cuánto dinero menos proyecta recibir ahora y por cuánto tiempo? ¿De qué forma sus nuevos ingresos afectarán su estrategia para disponer de sus activos de jubilación, inversiones y ahorros?
  • Determine qué cambios presupuestarios y cotidianos deberá hacer para mantener su estándar de vida con esos ingresos más bajos. Fíjese si el monto de tales ingresos nuevos modifica sus prioridades de gastos. Considere hablar con un profesional financiero para conocer las alternativas y herramientas para adoptar esas decisiones personales en materia financiera.