Formas para evitar ser víctima del abuso financiero a personas de edad avanzada

¿Qué es el abuso financiero a personas de edad avanzada? Simplemente, se trata de un delito. Es cuando alguien (persona física, compañía u organización) toma de manera ilegal el dinero, los bienes u otros recursos financieros de un adulto de edad avanzada. Existen numerosos métodos que estafadores y delincuentes pueden usar para defraudar a adultos mayores, entre ellos, estafas, préstamos perjudiciales y robo inmediato. Según el Instituto de Mercado Maduro (MMI, por sus siglas en inglés) de MetLife, se estima que todos los años hasta un número de un millón de adultos de edad avanzada son objetivo y sufren el robo de más de $2.6 mil millones por año a través de varios esquemas de abuso financiero. Desafortunadamente, los familiares y cuidadores son los perpetradores en más de la mitad (55%) de todos los casos de abuso financiero. De acuerdo con la Asociación de Banqueros de California, algunas de las formas más comunes de abuso financiero a adultos de edad avanzada son (pero hay otras):

  • malversación de ingresos o bienes: acceso a los recursos financieros de un ciudadano de edad avanzada (por ejemplo, pagos de beneficios de jubilación, cheques de Seguro Social, cuentas corriente o de ahorro, etc.) y retención de una parte del dinero luego de haber cobrado el cheque
  • recargo por servicios: cobro intencional de recargos a un adulto de edad avanzada vulnerable o desprevenido por servicios de atención básicos como transporte, alimentos o medicamentos
  • obtención de dinero o bienes mediante intimidación, declaración falsa o fraude: manipulación, intimidación o amenaza directa a una persona de edad avanzada para que ceda inversiones, inmuebles u otros recursos financieros
  • uso de poder o autoridad fiduciaria de manera inadecuada o incorrecta: uso fraudulento de la autoridad legal otorgada a una persona con el fin de modificar el testamento, el préstamo de dinero y disposición de activos o ingresos de una persona de edad avanzada en su nombre
  • telemarketing y fraude de correo: engaño a una persona de edad avanzada induciéndola a comprar un producto sobrevaluado o inexistente, donar a una caridad falsa o invertir en un empresa ilegal o ficticia
  • táctica de accidente falso: mentira dicha a una persona de edad avanzada en la cual se le dice que su hijo ha sufrido un accidente o se encuentra en prisión y luego tomar dinero con la intención de pagar la fianza o el tratamiento médico de su hijo
  • cuento del tío: una persona alega haber encontrado o recibido una gran suma de dinero y ofrece dividirla con la persona de edad avanzada siempre y cuando retire un monto igual a su parte de una cuenta bancaria o de inversión y se la entregue a dicha persona como signo de buena fe.
  • reclamo de premio falso: decirle a una persona de edad avanzada que ganó un premio inexistente y solicitarle el pago (mediante el envío de un cheque o solicitud de número de tarjeta de crédito) de impuestos, gastos de envío y manipulación del artículo
  • trabajo no solicitado: "llamar en forma no solicitada" a una víctima apareciendo en su puerta para realizar un trabajo por un honorario prometido razonable. Una vez que el trabajo está en proceso, el supuesto contratista le insiste a la víctima el pago de un monto mayor al originariamente cotizado a fin de completar el trabajo
  • fraude electrónico: envío de un correo electrónico que parece legítimo para tratar de recopilar información financiera y personal de un adulto de edad avanzada y luego utilizar dicha información para retirar dinero, realizar compras, solicitar crédito, etc.

Las buenas noticias son que existen pasos que puede seguir para protegerse contra la explotación y pérdida de algo o una parte significativa de sus recursos financieros en el proceso. A continuación se mencionan algunos consejos básicos para evitar ser una víctima de abuso financiero a personas de edad avanzada:

  1. Obtenga información por escrito. Nunca proporcione información personal por teléfono o en línea y siempre obtenga información por escrito antes de celebrar un compromiso financiero como, por ejemplo, acordar la realización de un trabajo en su hogar o propiedad, firmar conjuntamente un préstamo, retirar dinero o pagar cuentas no habituales, etc. Siempre verifique el domicilio físico o la dirección de Internet de una empresa antes de realizar un pago o proporcionar información personal, no sólo presente documentos que reciba por correo ni haga clic en "responder" a un correo electrónico.
  2. Forme un equipo. No es necesario que maneje sus finanzas por sí solo. Piense en personas a quienes ya conoce y en las que confía y que podrían probablemente jugar un papel en su "equipo financiero". Por ejemplo, ¿tiene a alguien que lo ayude a preparar sus impuestos?. Tal vez un familiar suyo sea tenedor de libros o contador. Además, existen profesionales de confianza a los que quiera considerar para establecer una relación que pueda brindar ayuda, entre ellos, el personal de su sucursal bancaria, un abogado especializado en la tercera edad y un asesor financiero. Pueden ayudar a reducir la posibilidad de que usted se convierta en víctima de fraude alertándolo sobre movimientos de la cuenta no habituales o revisando documentos para verificar su legitimidad.
  3. Guarde los documentos en un lugar seguro. Debe guardar copias de todo documento financiero importante en un lugar seguro y organizado de manera tal que usted o un ser querido tengan fácil acceso a la información que necesite. Debe mantener en archivo:
    • copias de actualizaciones y transacciones de la cartera de inversión
    • cheques cancelados
    • estados de cuentas bancarias mensuales
    • declaraciones de impuestos que haya presentado (al menos declaraciones con una antigüedad mínima de tres años)
    • una copia de su testamento
    • pólizas de seguro
    • información de cuenta bancaria
  1. Utilice depósito directo. Reciba depósitos (por ejemplo, beneficios de Seguro Social o de jubilación, dividendos de inversiones, etc.) directamente en su cuenta en lugar de recibir cheques de papel que se pueden perder o se pueden robar.
  2. Revise estados de cuenta. Cuando pague facturas asegúrese de revisar sus estados de cuenta más recientes para asegurarse de que no existan discrepancias tales como retiros de cuenta bancaria o de inversión que no recuerde haber realizado ni autorizado o cargos en una tarjeta de crédito. Si ve algo inusual, comuníquese con el banco, prestamista o proveedor de cuenta para presentar una consulta y bloquear la cuenta o el pago. Tome nota de cuándo supuestamente debe recibir facturas y llame inmediatamente a su acreedor si no recibe una factura o estado de cuenta por correo que supuestamente debía recibir.
  3. Sea cauteloso al otorgar un Poder. Cuando otorga un poder para el manejo de sus finanzas tiene la obligación de conocer y confiar en la persona a la que usted nombra como su representante. Un Poder tiene carácter vinculante y se puede utilizar, en efecto, para "robar legalmente" sus bienes (por ejemplo, alguien puede decir que tiene facultad legal para tomar decisiones sobre sus finanzas que usted no tiene la intención de tomar). Hable con un abogado que se especialice en derecho de la tercera edad antes de firmar un poder y guarde una copia del documento en un lugar seguro.
  4. Mantenga la información personal en forma confidencial. No brinde información personal a extraños por teléfono o por escrito, ya sea por correo o en línea. Eso significa que no debe informar el número de Seguro Social, el nombre legal completo, la fecha de nacimiento, los números de tarjeta de crédito y de débito ni números de identificación personal (PIN, por su sigla en inglés) a personas que no conozca y que podrían utilizar la información para abrir cuentas o realizar cambios o retiros en su nombre. Recuerde que no es obligatorio que tenga su número de seguro social o número de teléfono impreso en sus cheques. Lea los documentos atentamente y brinde en línea la mínima cantidad de información personal solicitada.
  5. No dude en solicitar ayuda. Si se siente presionado o acosado a celebrar un compromiso financiero o si está preocupado porque sufre un recargo o discriminación en su contra por ser ciudadano de edad avanzada, comuníquese con su organismo de orden público local para solicitar ayuda, obtener una orden de restricción temporaria contra las personas que lo acosen o realice una denuncia policial. Si se encuentra en peligro inminente llame al 911 o a su policía local para solicitar ayuda. Además de comunicarse con el Centro Nacional de Abuso a Personas Mayores al 1-800-677-1116, comuníquese con su oficina local de Servicios de Protección para Adultos (APS, por sus siglas en inglés) o la oficina del procurador general del estado para presentar una demanda y solicitar su ayuda. Su oficina de APS local investigará denuncias de abuso, negligencia o explotación de personas de edad avanzada, lo ayudará a entender su riesgo y desarrollará un plan de casos para mitigar dicho riesgo. Existen numerosas organizaciones de defensa que pueden brindar ayuda, entre ellas, el Centro Nacional de Abuso a Personas de edad avanzada y la Asociación Nacional de Servicios para Protección de Adultos
  6. Sea cauteloso al prestar dinero. Prestar dinero a su familia y amigos puede ser una decisión emotiva y, a menudo, costosa. Decida primero si puede afrontar el préstamo de dinero en el caso de no recibir la devolución de dicho dinero. Si desea prestar dinero a alguien, lo mejor es que se acuerden por escrito los términos de su devolución y que ambas partes firmen un documento legal a tal fin. No acepte realizar un préstamo de dinero ni transfiera dominio a nadie, incluidos familiares, para su cuidado sin contar con un abogado especializado en la tercera edad para que revise los documentos.

 

Existen pasos que puede tomar para ayudar a un padre, familiar de edad avanzada o amigo a evitar convertirse en víctima de abuso financiero:

  • observe y pregunte acerca de cambios aparentes alrededor del hogar como, por ejemplo, renovaciones incompletas, muebles o artículos valiosos, propiedad abandonada, servicios (por ejemplo, calefacción o aire acondicionado) en desuso, etc. De la misma manera, tome nota y pregunte acerca de nuevas compras o servicios repentinos.
  • preste atención al pago de facturas, control de cuentas, pago de impuestos, etc. En caso de aparente falta de pago de facturas o documentos financieros incompletos, eso puede ser signo de la aparición de un gran problema.
  • consulte sobre nuevos amigos o conocidos repentinos, particularmente aquellas personas que preguntan sobre trasladarse, realizar viajes juntos o realizar acuerdos financieros conjuntos.
  • controle cualquier signo de aparente demencia o problemas mentales (por ejemplo, desorientación, falta de higiene personal, paranoia, cambio dramático de carácter o temperamento, etc.) y pregunte si su representante necesita ayuda con algunas tareas constantes que podrían tornarse dificultosas o complicadas (por ejemplo, el pago de facturas y la administración de finanzas)
  • hable con vecinos, propietarios o amigos de la persona de edad avanzada y pídales que lo mantengan informado sobre cualquier actividad o asunto poco común.
  • guarde una copia de la firma de su ser querido (de una carta o tarjeta) en un lugar seguro para que usted pueda entregarla en caso de que sea solicitada por un banco o un asesor financiero preocupado porque alguna persona pueda estar ingresando de manera fraudulenta a la cuenta de su pariente de edad avanzada
  • comuníquese con la oficina local de Servicios de Protección de Adultos del lugar donde vive su pariente de edad avanzada para discutir sus inquietudes, conocer sus posibles opciones y presentar una denuncia formal de una sospecha de abuso o explotación, si fuera necesario.