Cómo elaborar un testamento

El testamento es un documento jurídico que expresa su voluntad en lo que respecta a la manera en la cual le gustaría distribuir sus bienes y activos después de su fallecimiento y si tiene hijos menores de 18 años al momento de su muerte, quién desea que se desempeñe como su tutor. Sin el testamento, la liquidación de su patrimonio quedará a criterio de algún tribunal una vez que usted fallezca. Esto significa que el tribunal adoptará decisiones jurídicamente vinculantes sobre la manera en que han de repartirse sus bienes personales y activos, como también quién criará a sus hijos, sin tener en cuenta sus deseos.

Aunque no se sienta cómodo con la idea de pensar o de tomar alguna medida para planificar un poco lo que sucederá cuando muera, sin un testamento, es posible que sus seres queridos tengan distintas opiniones sobre lo que usted hubiese querido y las resoluciones que hubiera adoptado. Esa confusión puede conducir a la adopción de elecciones que no respondan a su voluntad y quizás perjudiquen o incluso empeoren las relaciones familiares.

Los aspectos más importantes de la elaboración del testamento incluyen lo siguiente:

  • Designación del tutor de sus hijos. En caso de que fallezca antes de que sus hijos cumplan los 18 años, deseará nombrar legalmente a quien tenga facultad jurídica para criarlos. Esta es una parte esencial del proceso de planificación patrimonial. Debe elegir a la persona en quien confíe, tanto para que los eduque de la manera que desea como para que administre los recursos financieros y los bienes que le deje con el testamento a fin de ayudarlo en dicha etapa. Debe hablar con toda sinceridad con el posible tutor de sus hijos antes de redactar los documentos jurídicos, a fin de asegurarse de que no tiene inconvenientes en asumir dicho rol.
  • Nombramiento de un albacea testamentario. Esta persona será responsable de encargarse de todas las cuestiones financieras y jurídicas que tengan relación con el testamento; además, deberá distribuir los bienes a sus herederos y a quien usted determine que debe recibir el dinero, los activos y los bienes personales.
  • Especificación de la manera en que desea que se distribuyan ciertos artículos (como ser joyas, colecciones, artículos de valor personal). Algunas veces las personas incluyen deseos particulares, como preferencias en los arreglos del funeral y del entierro o la manera en que quieren que se repartan sus bienes en una carta con instrucciones que se puede cambiar con más facilidad y que no es un documento jurídicamente vinculante.
  • Indicación de cómo se debe distribuir la mayor parte de su acervo hereditario (no los artículos específicos que se mencionaron con anterioridad). Una buena regla general indica que "para que no hayan dudas, hay que especificar los detalles". Debe ser tan específico como sea posible sobre la forma en que desea que se reciban los fondos y los bienes personales. Tendrá que firmar y colocar la fecha en el testamento en presencia de dos testigos a quienes no haya legado nada mediante dicho instrumento.

Es buena idea recurrir a un abogado para asegurarse de que el testamento se elabore de conformidad con la ley. La mayoría de estos profesionales cobran por hora y le pedirán entre $300 y $500 para redactar un testamento simple; otros más complicados pueden costar hasta $2.000.

Si usted o su cónyuge no son ciudadanos estadounidenses, hay leyes que pueden afectar la forma en que se puede administrar su patrimonio y cómo se distribuirán sus activos después del fallecimiento. Una excelente alternativa es consultar a un abogado para cerciorarse de que comprende sus opciones y para asegurarse de completar el papeleo necesario a fin de que se cumpla con la voluntad que se indica en el testamento y en los documentos relacionados con su acervo hereditario.